Aprendiendo a conducir
Voy hacia el volante de tu boca,
conduciéndote con mis labios.
Para ello te encendí
con el roce de mis caricias
y puse en marcha el hilo
de tu sangre viril.
No temo girar hacia la izquierda
de la comisura,
el único peatón que retiene mi avance
es el suspiro.
No vislumbro señales de detenerse,
me está permitido el paso.
Hay un solo carril que nos lleva
para acelerar nuestros latidos.
Esto lo aprendí en el "Manual de la Vida"
sólo me instruyó El Amor
y sus consejos fueron:
"Emprender el rumbo con el juego
geométrico de unos besos,
elevados a la enésima potencia,
del alma"
Elsa

Meneame
del.icio.us
es dificil conducir recto en el camino del amor..
edrams | 28-01-2009 - 10:25:23 GMT 1 #